Plantas colombianas, fuente potencial de compuestos antimicóticos

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Con el objetivo de generar nuevas opciones terapéuticas para el tratamiento de las infecciones fúngicas en la piel o en las uñas, investigadores del Programa Bio-Reto XXI 15:50 estudian la actividad biológica de aceites esenciales provenientes de la biodiversidad colombiana y han encontrado dos muestras que podrían ser utilizadas en la formulación de un prototipo de producto antimicótico con potencial uso tópico.

Los resultados de este trabajo son derivados del proyecto “Evaluación de las actividades antimicótica, antiviral y antibiopelículas in vitro de aceites esenciales y derivados – Estudio de mecanismos de acción y desarrollo de un prototipo”, dirigido por la profesora Ana Cecilia MESA ARANGO de la Universidad de Antioquia, una de las instituciones que conforman la Alianza Bio-Reto XXI 15:50, programa de Colombia Científica liderado por la Universidad Industrial de Santander.
Las micosis cutáneas y la onicomicosis son infecciones de distribución mundial, fácilmente transmisibles, por lo que se consideran un problema de salud pública

“Aunque existen medicamentos para el tratamiento de infecciones por hongos, estos no son activos contra todas las especies que pueden afectar al hombre bien sea porque por naturaleza son resistentes o han desarrollado resistencia. Además, la mayoría de los antifúngicos tienen efectos adversos para el organismo. Por lo anterior, es importante buscar nuevos antifúngicos, en lo posible menos tóxicos que los que se usan actualmente, con diferentes mecanismos de acción y activos contra varias especies de importancia clínica, incluyendo los resistentes”, explicó la profesora Ana Cecilia MESA.

En búsqueda de una alternativa terapéutica

La necesidad de un tratamiento eficaz para las infecciones fúngicas en la piel y en las uñas, es un reto al que se enfrentan los especialistas para mejorar la calidad de vida de los pacientes, cortar la cadena de transmisión y evitar infecciones sistémicas en pacientes con factores predisponentes.

“En Colombia se ha evidenciado un incremento importante en las infecciones por hongos, y no solo en aquellas que afectan la piel y las uñas, sino en otras más severas que comprometen los pulmones, el sistema nervioso o que se diseminan, poniendo en peligro la vida de las personas que las padecen, principalmente de aquellas con enfermedades o bajo tratamientos que debilitan las defensas frente a estos microorganismos”, agregó la profesora Ana Cecilia MESA.

Cultivo de Candida auris

El papel de las plantas colombianas

Colombia es el segundo país con mayor biodiversidad del mundo y su riqueza vegetal ha despertado el interés de la investigación científica con miras a identificar aceites esenciales o extractos que puedan ser utilizados en la industria farmacéutica para apoyar el tratamiento de diferentes infecciones.

Dentro del Programa Bio-Reto XXI 15:50 se ha evaluado la actividad antimicótica de aproximadamente 52 muestras distribuidas entre aceites esenciales, fracciones enriquecidas, extractos y terpenos obtenidos de diferentes plantas nativas.

Las muestras se han evaluado in vitro, siguiendo protocolos estándar, contra especies de hongos que causan infecciones en las mucosas, la piel, el pelo y las uñas, y también en la sangre como especies de Candida dentro de las que se encuentra la levadura multirresistente Candida auris. También se ha evaluado el patógeno pulmonar Aspergillus fumigatus y otras especies menos frecuentes, pero no menos importantes, como Aspergillus lentulus, Aspergillus flavus, Aspergillus terreus, Aspergillus niger, Fusarium oxysporum, Neoscytalidium dimidiatum y especies de dermatofitos.

“Un hallazgo importante es que las cepas resistentes a los principales antifúngicos de uso clínico, como es el caso de Candida auris, Candida tropicalis, Candida glabrata, Aspergillus lentulus, Fusarium oxysporum, Neoscytalidium dimidiatum y algunos dermatofitos (los más frecuentes en la etiología de las infecciones en piel y anexos), fueron sensibles a varios aceites, terpenos y extractos”, informó la profesora Ana Cecilia MESA.

También se han identificado aceites y terpenos activos contra patobiontes implicados en el desarrollo de caries dental, gingivitis y candidiasis oral, enfermedades de gran prevalencia en la población colombiana y con implicaciones económicas importantes, así como en la calidad de vida.

Las pruebas se han llevado a cabo con cepas bacterianas de referencia cultivadas de forma planctónica y en biopelículas ya que ésta constituye la principal forma de organización y factor de virulencia de los microorganismos incluidos en el estudio y juega un papel fundamental en la etiología de las enfermedades bucales mencionadas. Esta línea ha sido liderada por la profesora María Cecilia MARTÍNEZ PABÓN de la Facultad de Odontología de la Universidad de Antioquia.

El paso a seguir

Los investigadores seleccionaron los aceites, extractos o terpenos más prometedores por su actividad antimicótica de amplio espectro y contra biopelículas bacterianas y fúngicas, para realizar la evaluación de la toxicidad sobre células de la piel humana (querationcitos). Se continuará con el desarrollo de un producto con potencial uso para el tratamiento de infecciones en piel, en uñas, en la mucosa oral o para la desinfección y descontaminación de personas y ambientes, respectivamente.

“También proyectamos acercarnos al entendimiento de los mecanismos de acción de las muestras seleccionadas, de acuerdo a la relevancia de la actividad sobre cepas resistentes a los antifúngicos de uso clínico ya que las observaciones experimentales están sugiriendo que algunos aceites y terpenos están actuando de manera diferente a los antifúngicos actuales. Esto sería un aporte importante desde el punto de vista de la ciencia básica”, enfatizó la profesora Ana Cecilia MESA.

Como resultado del proyecto, en cabeza del profesor Oscar Albeiro FLÓREZ ACOSTA de la Facultad de Ciencias Farmacéuticas y Alimentarias de la Universidad de Antioquia, se espera obtener un prototipo de forma farmacéutica que penetre la piel, las uñas o las mucosas.

En el proyecto de investigación participan cuatro investigadores, dos estudiantes de doctorado, dos estudiantes de maestría y dos estudiantes de pregrado.